Calculadora de tarjeta de fichaje
La nómina se calcula en horas decimales, y aquí es donde falla una tarjeta escrita a mano. Ocho horas treinta son 8,5 y no 8,30. Quince minutos son 0,25, veinte minutos son 0,33 y cuarenta minutos son 0,67. Escribir 8,30 en lugar de 8,5 paga doce minutos de menos al día, casi una hora a la semana: lo bastante pequeño para pasar desapercibido y lo bastante grande para importar en un año.
Las horas trabajadas son la salida menos la entrada, menos los descansos no retribuidos. De nueve a cinco y media con media hora de descanso son 8 horas: 8,0 en horas decimales, que es lo que necesita la nómina y no 8:00. En modo semana, 46 horas a 22 € la hora con las que pasan de 40 al mismo precio suman 1.012 €.
Cómo calcular una tarjeta de fichaje
La nómina se calcula en horas decimales, y ahí es donde falla una tarjeta escrita a mano. Ocho horas treinta son 8,5, nunca 8,30. Quince minutos son 0,25, veinte son 0,33, cuarenta son 0,67. Escribir 8,30 por un turno de ocho horas y media pierde doce minutos al día, cerca de una hora a la semana: lo bastante pequeño para pasar desapercibido y lo bastante grande para importar a lo largo de un año.
Lo que dice el Estatuto sobre las horas extra
En España el marco es distinto del estadounidense y conviene tenerlo claro antes de fijar el multiplicador. El Estatuto de los Trabajadores limita las horas extraordinarias a ochenta al año, sin contar las compensadas con descanso ni las de fuerza mayor. Su retribución se fija en convenio o en contrato y en ningún caso puede ser inferior al valor de la hora ordinaria; es decir, el suelo legal es un multiplicador de 1, no de 1,5. Muchos convenios pactan un recargo, pero ninguno puede pactar menos. La alternativa que la ley pone al mismo nivel es compensarlas con descanso dentro de los cuatro meses siguientes, y a falta de pacto esa es la opción por defecto.
Además, desde 2019 la empresa tiene que llevar un registro diario de jornada con la hora de inicio y de fin de cada persona, conservarlo cuatro años y tenerlo a disposición de quien trabaja, de sus representantes y de la Inspección. Ese registro es exactamente el documento contra el que contrastar lo que salga de esta página.
Lo que dice el precio efectivo
La fila del precio efectivo en modo semana merece leerse antes de aceptar un cambio de cuadrante. Seis horas extra sobre una semana de cuarenta suben el precio medio de la hora bastante menos de lo que sugiere el recargo, porque el recargo se aplica solo a las horas de más. Súmale el IRPF, sobre todo si el extra cruza un tramo, y el valor marginal de una hora extra baja más todavía.
Para qué la usa la gente
- Contrastar una nómina con las horas realmente trabajadas
- Rellenar un parte semanal
- Repartir una semana cargada entre horas ordinarias y extra
- Decidir si compensan unas horas de más
- Convertir horas y minutos a decimal para la nómina
Preguntas
Divide los minutos entre 60. Treinta minutos son 0,5, veinte son 0,33, cuarenta y cinco son 0,75.
Lo que diga el convenio o el contrato, y nunca menos que el valor de una hora ordinaria. El suelo legal es un multiplicador de 1; el recargo, si lo hay, es pactado.
Ochenta al año como máximo, sin contar las compensadas con descanso ni las de fuerza mayor.
Sí, y la ley pone las dos opciones al mismo nivel: el descanso debe disfrutarse dentro de los cuatro meses siguientes. A falta de pacto, esa es la opción por defecto.
Sí. Si la salida es anterior a la entrada, la herramienta lo trata como que cruza la medianoche.
Solo si no es retribuido. El Estatuto reconoce quince minutos en jornadas continuadas de más de seis horas y precisa que cuentan como trabajo efectivo únicamente cuando lo diga el convenio o el contrato.
No a un tipo especial, pero el ingreso adicional puede empujar parte de la retribución a un tramo superior de IRPF, que en la nómina se siente igual.
El importe total dividido entre todas las horas trabajadas, las de recargo incluidas. Responde a lo que ha pagado la semana por hora, que no es lo que dice el precio de titular.
Súmalos y usa el modo semana. El modo de turno cubre una entrada y una salida, con un multiplicador de días por semana para días idénticos.
Porque la nómina cuenta en horas decimales, donde lo que va después de la coma es una fracción de sesenta minutos. Ocho horas y treinta minutos son 8,5; 8,30 son ocho horas y dieciocho minutos.