Por qué tu foto sale tumbada

Una foto hecha con el móvil en vertical se guarda casi siempre en horizontal, con una etiqueta en el archivo que indica hacia dónde tiene que mostrarse. El software que lee la etiqueta la enseña bien; el que la ignora la enseña tumbada.

Esa es toda la explicación de la foto que se ve bien en una aplicación y de lado en otra, y de la que estaba bien hasta que la subiste a algún sitio.

¿Por qué guardarla al revés?

Porque el sensor tiene una orientación fija, y girar los datos cuesta tiempo y calidad. Guardar lo que vio el sensor y anotar cómo se sujetaba la cámara es más rápido, y evita recodificar la imagen en el momento de la captura.

La etiqueta tiene ocho valores posibles, que cubren los cuatro giros y sus versiones en espejo. La mayoría del software maneja los habituales y alguno solo el más sencillo, y por eso el fallo es intermitente y no universal.

Quitar los metadatos por privacidad se lleva la etiqueta junto con la ubicación y el modelo de cámara, y esa es la razón habitual de que una foto que estaba bien salga tumbada después de procesarla.

¿Cuál es el arreglo definitivo?

Girar los píxeles y no la etiqueta. Una imagen cuyos datos ya están del derecho no necesita etiqueta y no se puede mostrar mal, lo que la convierte en la forma adecuada para todo lo que se publica o se comparte.

El coste es una recodificación. Girar una foto comprimida y volver a guardarla aplica otra ronda de compresión, así que el resultado es muy ligeramente peor que el original.

Existe un giro sin pérdida para cuartos de vuelta que reordena los bloques comprimidos sin decodificarlos, y solo funciona cuando las dimensiones se dividen exactamente en esos bloques. Donde se puede aplicar es gratis; donde no, la mayoría de herramientas vuelven a recodificar.

¿Recortar pierde calidad?

Los píxeles que quedan no, pero guardar sí. Quitar parte de una imagen descarta esos píxeles exactos y deja el resto intacto, y si el resultado se escribe otra vez en un formato comprimido, todo lo que sobrevive pasa de nuevo por la compresión.

La regla práctica es hacer todos los cambios de una pasada y guardar una sola vez. Recortar, girar, redimensionar y poner marco en una misma sesión son una recodificación; hacerlo en cuatro sesiones son cuatro.

Operación Cambia las dimensiones Necesita transparencia
Recortar no
Girar 90° sí, intercambiadas no
Voltear no no
Añadir marco no
Redondear las esquinas no

¿Por qué una imagen redondeada necesita transparencia?

Porque las esquinas tienen que ser nada y no un color. Redondear es una máscara, y la zona fuera de la máscara tiene que ser transparente para que la forma quede bien sobre cualquier fondo.

Eso descarta el formato fotográfico habitual, que no tiene transparencia: guardar ahí una imagen redondeada rellena las esquinas de blanco, lo que queda bien en una página blanca y mal en todas las demás.

Lo mismo vale para cualquier recorte con forma. Si el resultado no es rectangular, el formato tiene que admitir un canal alfa, y el archivo será más grande por ello.

¿Qué diferencia hay entre rellenar y recortar a cuadrado?

Si se pierde algo o no. Rellenar añade bandas a los lados cortos y conserva la imagen entera; recortar quita los lados largos y conserva la escala. Los dos dan un cuadrado y solo uno sigue conteniendo la foto original.

Para una foto de perfil o una cuadrícula de productos, recortar suele ser lo correcto porque el marco está para llenarlo. Para una fotografía en la que importa la composición, rellenar conserva lo que se fotografió a cambio de un motivo más pequeño.

Un marco es una tercera opción con otra intención. Añade un borde deliberado en lugar de compensar un desajuste de forma, y cambia las dimensiones, así que va después de cualquier tamaño que tenga que ser exacto.

¿En qué orden van los cambios?

Primero recortar, luego girar, luego redimensionar y al final el marco. Recortar primero hace que todo lo demás trabaje con menos datos; poner el marco al final hace que tenga el tamaño que pediste en lugar de escalarse con la imagen.

Redimensionar antes de recortar es la secuencia que desperdicia calidad, porque el recorte tira píxeles que ya se habían reducido. Al revés conservas el máximo detalle en la parte que de verdad te quedas.

Todo lo que tenga que llegar a una dimensión exacta va al final de la cadena, porque cada operación anterior cambia los números que hay debajo.

Preguntas que hace la gente

¿Una foto en espejo es lo mismo que una girada? No. Voltear produce una imagen a la que no se llega con ningún giro, y por eso el texto de una foto volteada se lee al revés.

¿Por qué mi recorte sale un poco desplazado? Una imagen en pantalla suele estar escalada, así que una selección hecha en pantalla corresponde al original con otra resolución. Trabajar con los valores en píxeles que indica la herramienta lo evita.

¿Voltear una imagen cambia el tamaño del archivo? Casi nada. Reordena píxeles, no añade ninguno.

¿Puedo deshacer un giro? Volver a girar recupera la orientación, no la calidad, porque cada guardado vuelve a comprimir.

¿Estas herramientas suben mi foto? No. La edición ocurre en el navegador con el archivo que elegiste.

¿Por qué mi imagen transparente ha salido con fondo negro? Se guardó en un formato sin transparencia. Algunos rellenan de negro en lugar de blanco.

Edita una vez, guarda una vez, y que sea en serio: la herramienta de recortar, girar y voltear encuadra, convierte la orientación en algo permanente, aplica la máscara redonda que necesita transparencia y pone el marco al final, todo en una sola pasada sobre los píxeles, que es justo por lo que hacer esas cuatro cosas en cuatro pestañas cuesta calidad. Redimensionar imágenes es de donde sale una exportación cuadrada.